Desigualdad económica y acoso




Movilidad social, igualdad de oportunidades y cultura de élite

En los últimos años, diferentes estudios han problematizado la idea de que se pueda garantizar la igualdad de oportunidades sin abordar la cuestión de la desigualdad socioeconómica de los entornos en los que las personas nacen y crecen. El problema del planteamiento dominante, han demostrado, es que entiende los méritos de los individuos al margen de su contexto socioeconómico. El caso del acoso escolar es uno de los mejores ejemplos para demostrar los problemas que tienen las sociedades más desiguales para poder garantizar la igualdad de oportunidades. El acoso escolar puede definirse como la exposición intencionada, continua y prolongada a actos físicos o emocionales hirientes realizados por individuos de estatus social superior al de la víctima. Los niños que son víctimas de acoso escolar a los ocho años tienen más probabilidades de padecer trastornos de ansiedad y depresión en la edad adulta. Esto, a su vez, influye negativamente en su potencial académico. El hecho de que el acoso escolar varíe entre países y contextos sociales (afecta de un 5% a un 70% de la población) sugiere que se trata, en gran medida, de un fenómeno social y culturalmente variable. 

¨La prevalencia del acoso escolar estaba relacionada con la asistencia a escuelas con grandes disparidades económicas entre los estudiantes¨

Usando datos de escuelas de treinta y cinco países europeos (incluido el Reino Unido) y de Norteamérica durante el curso académico 2001/2002, el estudio Socio-Economic Inequality in Exposure to Bullying investigó acerca del acoso escolar. Su principal conclusión fue que la prevalencia del acoso escolar no estaba relacionada con el nivel económico del país de residencia o del colegio al que se asistía, sino que, de hecho, estaba relacionada con la asistencia a escuelas con grandes disparidades económicas entre los estudiantes, y con crecer en países con grandes desigualdades económicas. Las conclusiones del estudio sugieren que un aumento del 10% en la desigualdad de ingresos está correlacionado con un aumento del acoso de alrededor del 34%. Según señalaron los investigadores, una de las razones de esta correlación puede ser que la aceptación de una sociedad jerárquica y segregada se manifiesta en el comportamiento de los niños entre sí. Cuando existen grandes desigualdades económicas, afirman, un mayor número de personas se ven excluidas del acceso a los indicadores de estatus y éxito. La investigación se suma a la literatura existente que muestra que los adolescentes son muy conscientes de las diferencias socioeconómicas, y que esto ayuda a promover un entorno social en el que se normalizan las burlas, el rechazo y la humillación. El impacto de estos comportamientos también se refleja en la alta incidencia de trastornos psicológicos que experimentan las personas con menos recursos en las sociedades más desiguales.

En contextos socioeconómicos muy desiguales, por lo tanto, los adolescentes de entornos socioeconómicos más desfavorecidos tienen más probabilidades de sufrir acoso escolar. De este modo, también tienen una mayor probabilidad de sufrir las consecuencias personales, sociales y materiales asociadas a esta experiencia. El hecho de que estos adolescentes tengan más probabilidades de sufrir daños físicos y mentales que otros explica que existan más barreras que impiden a determinados estudiantes desarrollar su potencial académico. Así, las sociedades que aspiran a fomentar la igualdad de oportunidades no pueden simplemente obviar la cuestión de la desigualdad socioeconómica. El modelo hegemónico de movilidad social está diseñado para premiar a las personas en base a sus acciones individuales; sin embargo, al no considerar que estas están condicionadas por el grado de desigualdad socioeconómico en el que tienen lugar, es incapaz de cumplir sus objetivos. 


Esta noticia habla de la desigualdad social que puede haber, centrándose en la economía de las personas y que debido a la diferencia de éstas nos lleva al acoso, personas son discriminadas por sus diferencias, en una sociedad en la que se juzga y discrimina a aquel que no cumple con la ¨normalidad¨, por lo que cuando existen grandes desigualdades económicas, se puede afirmar que un mayor número de personas se ven excluidas del acceso a los indicadores de estatus y éxito, quedando así excluido y discriminado, y por lo tanto, en desigualdad social.

Cita APA:

De Camps Mora, H. (Junio 2023). Movilidad social, igualdad de oportunidades y cultura de élite. ctxt.es | Contexto y Acción. https://ctxt.es/es/20230601/Culturas/43077/movilidad-social-meritocracia-desigualdad-bullyng-planteamiento-dominante-acceso-igualdad-de-oportunidades.htm


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